Sobre los niveles de estrés en el deporte

Sobre los niveles de estrés en el deporte

En cualquier deporte, la mayoría de los deportistas enfrentan cierto nivel de estrés en sus vidas. Sobre todo al estar cerca de una competición. Esto es porque se pone en evidencia todo el trabajo duro que han hecho para poder llegar ahí y el resultado no es positivo siempre. Por lo que, esto puede influir en su motivación, su confianza y su concentración.

El estrés es una respuesta que tiene nuestro cuerpo cuando se enfrenta a una tensión excesiva. Este puede manifestarse tanto a nivel físico como también a nivel psicológico. Lo que puede crear en el deportista otro nivel de cansancio, hiperactividad y/o agobio debido a tanta sobrecarga durante tanto tiempo.

Cuando hablamos de la manifestación del estrés podemos distinguir tres tipos que afectan a cualquier deportista: las cognitivas, las conductuales y las fisiológicas. 

  • La manifestación del estrés de manera cognitiva: esta se puede interpretar como bloqueos mentales que nos impiden resolver situaciones de tensión. También pueden ocasionar desconcentración o miedo a fallar debido a que nuestras ideas sobre nosotros mismos y nuestro rendimiento puede volverse negativa.
  • Las manifestaciones de estrés conductuales: estas son aquellas que pueden transformar el estrés en rabia o impotencia, que hace que nuestras reacciones puedan ser desproporcionadas a las situaciones que las disparan. Esta agresividad pasa como una consecuencia de la tensión que vivimos durante ese tiempo.
  • Las manifestaciones fisiológicas del estrés: estas pueden verse en la piel de los deportistas a través de dermatitis, también puede desarrollarse una ataque de ansiedad que hace que sudemos y/o nuestro corazón se acelere. O, sencillamente, puede desarrollarse un resfriado o una lesión por culpa de no poder más contra la tensión. 

Por otro lado, las situaciones tensas o de un alto nivel de estrés, pueden perjudicar también el rendimiento del deportista, pueden dificultar el progreso y alterar sus resultados. Además de desarrollar otros síntomas físicos como:

  • Las palpitaciones fuertes: molestias o dolor en el pecho, mareos o desmayos. 
  • La falta de aire: rigidez en el pecho, dificultad para respirar, presión en el pecho.
  • El temblor en las manos y en otras zonas del cuerpo: sacudidas rítmicas, problemas para sostener objetos, voz temblorosa. 
  • La falta de apetito: puede ocasionar estreñimiento, malestar estomacal y problemas digestivos.
  • La gastritis: inflamación del revestimiento del estómago, sensación de saciedad en la parte superior del abdomen sobre todo después de haber comido.
  • La hipertensión o las arritmias: saltos de latidos, dolor de cabeza, confusión, náuseas. 
  • Los dolores musculares: dolores punzantes, hormigueos, rigidez muscular, sensación de ardor, hinchazón. 
  • Los vértigos: los mareos, inestabilidad, náuseas. 
  • La visión borrosa o la visión doble: fatiga ocular, dolor de cabeza. 
  • La sensibilidad a diferentes ruidos.

Es por esto que es muy importante el apoyo interno y externo que tiene un deportista. Esas personas pueden ayudarle a afrontar estas situaciones y convertirse en un lugar seguro para descansar y/o no sentir tanta presión. Para poder prevenir estas situaciones de sobre esfuerzo o de sensación de trabajar sin llegar al objetivo, se pueden utilizar diferentes estrategias como:

  • El diálogo positivo interno para trabajar la confianza.
  • Los trabajos de respiración contra los pensamientos intrusivos. 
  • El poder reconocer el esfuerzo y no solo los resultados obtenidos.
  • El poder variar los entrenamientos para trabajar la creatividad y así evitar sentir estancamiento.

Y, lo más importante que debemos tomar en cuenta es que, no estamos solos/as. Debemos aprender a pedir ayuda y saber apoyarnos en la gente que queremos. Además de entender que no somos perfectos y que habrá días mejores y otros no tan buenos, pero al final del día debemos estar satisfechos con nuestro esfuerzo y pasión.

Conclusión

El estrés es un desafío común para los deportistas, especialmente en momentos cercanos a competiciones. Este estrés puede manifestarse de manera cognitiva, conductual y fisiológica, afectando negativamente la motivación, confianza y concentración de los atletas. Las consecuencias físicas y emocionales del estrés incluyen palpitaciones, falta de aire, temblores, falta de apetito, gastritis, hipertensión, dolores musculares, vértigos y sensibilidad a ruidos.

Por ello, es fundamental el apoyo tanto interno como externo para gestionar el estrés, mediante estrategias como el diálogo positivo interno, técnicas de respiración, reconocimiento del esfuerzo y variedad en los entrenamientos.

Además, es crucial recordar la importancia de pedir ayuda y apoyarse en los seres queridos, aceptando que no siempre se puede ser perfecto y que cada esfuerzo cuenta.

Las mejores posiciones para dormir

Las mejores posiciones para dormir

¿Existen posiciones para dormir mejor? Hasta ahora la opinión médica coincide en que no hay una postura ideal para dormir para todas las personas que nos garantice un sueño profundo y reparador. Así que esto dependerá de cada persona y sus necesidades.

Dicho esto, hay especialistas que indican que a pesar de esto, si existen determinadas posturas que nos ayudan a conciliar mejor el sueño. Siendo las más recomendadas, las de lado izquierdo o derecho, llamadas correctamente decúbito lateral, la que menos se recomienda es la de dormir boca abajo o decúbito prono.

Esto no quiere decir que debamos dormir siempre en la misma posición a menos que por razones de salud sea la indicada, tomando en cuenta además que la tendencia normal es a cambiar de posición durante el periodo de sueño. De hecho por las noches cambiamos muchas veces de postura entonces las posiciones para dormir, depende de tu condición de salud.

Las posturas más recomendadas para las siguientes condiciones, son:

1- Apnea del sueño: a las personas que padecen de este trastorno o roncan se les aconseja dormir decúbito lateral, nunca decúbito supino o boca arriba, porque puede favorecer la obstrucción al paso del aire.

2- Enfermedad pulmonar: se recomienda dormir en posición elevada usando dos almohadas para favorecer la respiración.

3- Reflujo gastroesofágico: se recomienda elevar la cabecera de la cama y dormir decúbito lateral izquierdo o de lado izquierdo.

4- Enfermedad cardíaca: se recomienda elevar la cabecera de la cama porque así mejora la respiración.

5- Lumbalgia: se recomienda la postura boca arriba y/o la posición fetal, es decir dormir de lado con las rodillas flexionadas.

6- Embarazo: la postura ideal para una mujer embarazada es la decúbito lateral izquierdo, ya que impide la compresión de la vena Cava,de manera que se favorece la circulación de la placenta. Dormir boca arriba o de lado derecho queda a consideración del médico tratante.

Existen posturas durante el periodo de sueño que si las adoptamos durante mucho tiempo pueden afectar nuestra salud. Algunos de los casos más comunes de molestias están relacionados con mala postura del cuello o de la espalda, ocasionando que al levantarte tengas dolor cervical o dolor lumbar.

La recomendación para adoptar una posición adecuada para un buen descanso requiere de nuestra atención y constancia. No es sencillo llevar un control de la postura que adoptamos durante el sueño por lo que es importante que busquemos la que nos favorece y tomemos las medidas necesarias para cambiar la postura para dormir, logrando así conciliar un mejor y reparador sueño.

Conclusión

En conclusión, aunque no existe una postura ideal universal para dormir, algunas posiciones pueden mejorar la calidad del sueño según las necesidades individuales y condiciones de salud. Dormir de lado, especialmente en decúbito lateral, es generalmente recomendable, mientras que dormir boca abajo suele ser menos aconsejado.

Adaptar la posición de sueño a problemas específicos, como apnea del sueño, enfermedad pulmonar, reflujo gastroesofágico, enfermedades cardíacas, lumbalgia y embarazo, puede aliviar síntomas y promover un descanso más reparador.

Mantener una buena postura durante el sueño es crucial para evitar molestias y dolores, y requiere atención y constancia para identificar y mantener la posición más beneficiosa.

Rituales y rutinas, beneficiosos en el deporte

Rituales y rutinas, beneficiosos en el deporte

Todas las personas tenemos ciertos patrones que marcan nuestras vidas y nos diferencian de los demás. La manera de caminar, de hacer la cama, de ponernos los zapatos… son tipos de rituales que hacemos inconscientemente. 

Sin embargo, también es cierto que, cuando se trata de deporte, las personas deportistas repiten ciertas cosas como un ritual para que les dé buena suerte o se sientan más seguros. Por ejemplo: aquellos futbolistas que se santiguan antes de entrar al campo a jugar. 

Otros tipos de rituales que los deportistas de élite hacen, son por ejemplo: 

  • El golfista Tiger Woods siempre lleva una camisa o polo de color rojo en las finales.
  • El futbolista Cristiano Ronaldo suele entrar en el campo dando unos saltitos pequeños y luego da uno más grande.
  • La ciclista Laura Trott tiene la costumbre de correr con los calcetines mojados.
  • El beisbolista Héctor Cabrera cuando va a hacer un lanzamiento, nunca coge la jabalina si tiene la mano sucia.

También hay otros rituales como:

  • Tocarse por orden diferentes partes de la cara como: las orejas, la nariz y los hombros.
  • No pisar las líneas en el campo.
  • Morder las medallas o los trofeos ganados. 

Las conductas repetitivas, lo que producen a un nivel neurológico, es intentar reducir la ansiedad asociada a pensamientos intrusivos que pueden llevar a la compulsión. Y, si estas compulsiones que causan angustia no se sacian, pueden provocar aún más angustia. Sin embargo, no tiene porque llegar a este nivel de obsesión necesariamente.

A diferencia de las conductas compulsivas repetitivas, los rituales son conductas repetitivas que incorporamos a nuestras rutinas y no necesariamente producen angustia. De hecho, pueden ser controlables porque no interfieren con nuestro día a día. 

Esto quiere decir que los deportistas que hacen estas rutinas o rituales constantemente las pueden considerar una práctica con el fin de tener suerte. Sin necesidad de llegar al extremo obsesivo, sino por pura superstición.

De hecho, muchos deportistas de élite no solo tienen rituales que siguen al pie de la letra, sino que también poseen amuletos. Daniel Andújar siempre corre con una cadena que contiene una medalla que era de su abuelo y nunca se la quita.

Para los deportistas que practican deporte a un nivel de alta intensidad, se requiere un alto nivel de concentración. Es por eso, que los rituales pueden ayudarlos a concentrarse y estar en el estado mental adecuado para mejorar su rendimiento a la hora de entrenar y, sobre todo, competir.

La concentración es una habilidad se puede entrenar bajo entrenamientos de resistencia, fuerza o flexibilidad. También bajo entrenamientos en los que podemos trabajar nuestras habilidades físicas y técnicas que nos ayuden a optimizar nuestro rendimiento. Identificando qué factores, internos o externos, nos distraen para poder trabajar mejor nuestra concentración. 

La atención focalizada juega un papel decisivo en la vida de un deportista. Gracias a ella, los deportistas logran llegar a la cima y pueden conquistar diferentes aspectos de sus entrenamientos: como el miedo a fallar. Entonces, la máxima concentración se produce una vez que logramos crear el hábito en nosotros mismos. 

El miedo a fallar puede venir de diferentes lugares y también puede suponer una influencia negativa en la vida de un deportista con éxito. El miedo, que se transforma en bloqueo, generalmente afecta a los deportistas en su confianza y capacidades. Por lo que, es fundamental trabajarse a sí mismo.

La confianza y la seguridad en uno/a mismo/a son parte del contexto deportivo. Gracias al trabajo mental de la confianza podremos conseguir mayores niveles de resistencia en nuestros entrenamientos y también nos ayudará a atrevernos a ir más allá para cumplir todos nuestros objetivos.

Conclusión

En conclusión, los rituales y supersticiones forman parte integral de la vida de muchos deportistas, ayudándolos a reducir la ansiedad y a aumentar su concentración y rendimiento. Estos comportamientos repetitivos, desde llevar amuletos hasta realizar movimientos específicos antes de competir, pueden proporcionar una sensación de control y seguridad sin necesariamente derivar en obsesiones.

La concentración es una habilidad crucial que puede ser entrenada y mejorada, permitiendo a los atletas superar el miedo al fracaso y alcanzar su máximo potencial. Al combinar rituales con un trabajo mental sólido, los deportistas pueden fortalecer su confianza y optimizar su desempeño en el deporte.

Causas del dolor de cabeza después de entrenar

Causas del dolor de cabeza después de entrenar

El dolor de cabeza debido al esfuerzo físico puede pasar durante o después de entrenar. En general, no suelen ser perjudiciales o dañinos y pueden prevenirse. Te invitamos a seguir leyendo para aprender más sobre las causas de estos dolores tan comunes.

Primero que todo, es importante saber que existen dos tipos: primarios y secundarios. Los primeros suelen pasar debido a esfuerzos o falta de sueño. Mientras que los segundos pueden ser por condiciones como la hipertensión y necesitan de un médico para controlar que todo esté bien.

Los dolores de cabeza suelen describirse como palpitantes y, generalmente, afectan los dos lados de la cabeza. En caso de tratarse de un esfuerzo físico muy grande, puede ser que los síntomas incluyen vómitos o visión borrosa. Por lo que, es importante que cuando esto suceda, por si acaso, consultes a tu médico si pasa muy seguido.

Una de las teorías sobre el dolor de cabeza mientras platicamos un deporte o que empieza después de haberlo practicado, se puede deber a la dilatación de los vasos sanguíneos que se encuentran en nuestra cabeza. Esto se puede prevenir conociendo los signos de alerta que envía el cerebro al cuerpo, síntomas, y tomar un analgésico.

Entre las causas más comunes del dolor de cabeza existen: la mala postura y la deshidratación. A continuación explicamos por qué y cómo se puede prevenir.

Una mala postura al hacer ejercicio produce cierta atención que termina desarrollando un dolor de cabeza. La manera más  fácil de prevenirlo es entrenando conscientemente para conocer nuestras posturas y corregirlas. De esta manera se alivia la tensión cervical. 

Por otro lado, la deshidratación pasa cuando no bebemos suficiente líquido antes o después de entrenar y nuestro cuerpo nos manda un aviso para que bebamos agua lo más rápido posible. La manera de prevenirlo es tener siempre a la mano nuestro termo de agua. 

Si vienes a uno de nuestros centros Sharma Climbing y se te olvida traer tu agua, no dudes en acercarte a nuestro café para hidratarte. Y, en caso de sentirte mal o que no se vaya el dolor, debes parar el entrenamiento y comer para restaurar tus niveles de energía.

En conclusión, asegúrate de estar bien hidratado/a, alimentado/a y concentrarte en tu postura corporal para evitar dolores de cabeza mientras entrenas y/o escalas. Y, si necesitas ayuda médica, no dudes en ponerte en contacto con nuestro personal para ayudarte.

Conclusión

En conclusión, los dolores de cabeza por esfuerzo físico, aunque generalmente no peligrosos, pueden prevenirse con medidas simples. Mantenerse bien hidratado, prestar atención a la postura y estar adecuadamente alimentado son claves para evitar estas molestias. Si los dolores persisten o se acompañan de síntomas graves, es fundamental consultar a un médico.

Recuerda que en Sharma Climbing estamos aquí para ayudarte con cualquier necesidad que surja durante tu entrenamiento.

Concepto de salud según la OMS y otros autores

Concepto de salud según la OMS y otros autores

Cuando hablamos de salud, nos referimos a todo lo que implica la salud: el bienestar físico, mental y social. Según la OMS, no se trata únicamente de enfermedades, sino del goce máximo de salud que puede lograr un ser humano “sin distinción de raza, religión, ideología  política o condición económica o social”.

La Organización Mundial de la Salud u OMS, se fundó el 7 de abril de 1948 para la mejora y el mantenimiento de la salud en todo el mundo tras las secuelas de la Segunda Guerra Mundial. 

A medida que el tiempo pasa, la medicina procura preservar y mejorar la salud. Esto quiere decir que el concepto de salud no implica únicamente la manifestación de síntomas, sino también de todos aquellos factores que engloban la vida diaria de cada persona. Por ello, es muy importante definir cómo afrontamos y vivimos nuestras vidas.

Una vida sana es, por ejemplo:

  • Practicar una actividad física semanalmente para mantenernos activos.
  • Respetar nuestros límites y establecer relaciones que nos aporten en nuestras vidas.
  • Aprender sobre nuestro alrededor para crear y seguir nuestros valores y creencias. 
  • Aprender a identificar cuándo necesitamos ayuda y saber pedirla a un profesional de la psicología. 

Según la Organización Panamericana de la Salud, o la OPS, el tema de la salud debe ser una meta en común para todos los países. De hecho, la OPS vela porque “la salud sea incluida en todas las políticas y porque todos los sectores hagan su parte para asegurar que las personas vivan más y mejores años de vida, porque la salud es nuestro recurso más valioso”.

Tipos de salud según la OMS

La salud física, se refiere a la ausencia de enfermedades y al correcto funcionamiento del organismo. Por lo que, es necesario: el poder nutrirse bien a través de una buena alimentación, poder descansar y dormir, tener un cuidado personal.

La salud mental, se refiere a poder desarrollar la capacidad de equilibrio emocional y potenciar vivir el presente, practicando la aceptación. Parte de la inteligencia emocional es tener la capacidad de pedir ayuda cuando es necesario. Así como lo harías con cualquier dolor en el cuerpo.

La salud social, es aquella que nos rodea, gracias a nuestro entorno. Se trata de las condiciones en las que vivimos, con quiénes nos juntamos, si tenemos un trabajo estable, si tenemos acceso a una atención sanitaria de calidad o acceso a actividades recreativas para el propio beneficio o la familia.

Conclusión

En resumen, la salud es un concepto integral que abarca el bienestar físico, mental y social, más allá de la mera ausencia de enfermedades. La OMS, desde su fundación en 1948, ha promovido la mejora de la salud global sin discriminación alguna. A lo largo del tiempo, la medicina y las políticas de salud han evolucionado para incluir aspectos fundamentales de la vida cotidiana, resaltando la importancia de la actividad física, las relaciones saludables, la educación y el apoyo psicológico.

La Organización Panamericana de la Salud enfatiza la necesidad de que todos los países trabajen juntos para garantizar que las personas vivan más y mejor. Según la OMS, una salud óptima implica cuidar nuestro cuerpo, desarrollar un equilibrio emocional y vivir en un entorno social que nos apoye. La promoción de la salud integral es esencial para mejorar la calidad de vida y preservar nuestro recurso más valioso: la salud.

8 técnicas para reducir el estrés y la ansiedad – PARTE 2

8 técnicas para reducir el estrés y la ansiedad – PARTE 2

No es secreto para nadie que la mayoría de los adultos sufren de estrés o ansiedad cada día. Sus causas pueden ser debido a una gran variedad de razones, pero lo más común es que sea por trabajo. En esta segunda parte, te enseñamos otras cuatro técnicas para que aprendas a reducir la sensación de estrés y ansiedad.

Recuerda, lo primero que debemos hacer para poder afrontar estos niveles de incomodidad física y emocional es aceptar la situación. De esta manera, podemos empezar a encontrar soluciones gracias al reconocimiento de nuestras emociones y de situaciones que nos afectan negativamente desde fuera.

Escuchar música

Escuchar ciertos tipos de música le permite a nuestro cerebro liberar endorfinas para poder combatir el estrés y la ansiedad. De esta manera puede bajar el nivel del ritmo cardíaco además de tranquilizarnos de manera natural.

Entre la música que te podemos recomendar escuchar está: el sonido de la naturaleza, música instrumental, baladas, música clásica o tu cantante favorito. 

Pasar tiempo con tus seres queridos

Sea pasar tiempo con tus mejores amigos, con tu mascota o tu familia, pasar tiempo con la gente que quieres te va a ayudar a liberar oxitocina. Esta es una hormona que, al ser liberada, reduce el nivel de tensión arterial, reduce la sensibilidad al dolor, reduce la ansiedad y el miedo y es conocida, literalmente, como la hormona anti estrés.

Practicar yoga 

No necesariamente practicar yoga va a ser una actividad para todo el mundo, pero también es cierto que se trata de un tipo de ejercicio que lo puede practicar cualquier persona. Así que, te recomendamos darle una oportunidad para aprender a unir tu mente con tu cuerpo y así crear un nuevo equilibrio.

De hecho, el yoga produce un efecto positivo en nuestro sistema nervioso central y es conocida como una de las prácticas que ayudan a mejorar los síntomas de la ansiedad y la depresión

Aprender a decir que no

Aprender a decir que no suena muy fácil, pero si estás leyendo este artículo sabes lo difícil que es poder hacer esto. Muchas veces, sobre todo en el plano laboral, no nos permitimos decir que no con frecuencia por miedo a razones personales. Sin embargo, no se trata de ser vago, se trata de conocer cuál es nuestro límite y así no asumir más responsabilidades de las que podemos cargar en determinado tiempo.

En la primera parte de este artículo podrás aprender por qué hacer deporte, dormir bien, llevar una alimentación balanceada y aprender a controlar la respiración, son importantes para ayudar a reducir el estrés y la ansiedad. 

Conclusión

En conclusión, el estrés y la ansiedad son desafíos comunes en la vida cotidiana de muchos adultos, especialmente debido a las exigencias laborales.

Sin embargo, es posible encontrar alivio y mejorar nuestro bienestar emocional mediante la aplicación de diversas técnicas.

Escuchar música relajante, pasar tiempo con seres queridos, practicar yoga y aprender a decir que no son estrategias efectivas que pueden ayudar a reducir el estrés y la ansiedad.

Aceptar nuestras emociones y situaciones adversas es el primer paso para encontrar soluciones adecuadas.

Integrar estos hábitos en nuestra rutina diaria puede contribuir significativamente a una vida más equilibrada y tranquila.

Para una perspectiva más completa, no olvides revisar la primera parte del artículo, donde se exploran otros métodos como el deporte, el buen descanso, una alimentación balanceada y la respiración controlada.