Cuando eres una persona deportista y hablamos de planificar el entrenamiento de tu deporte, nos referimos a marcar un plan paso a paso respetando una periodicidad de tiempo para optimizar tu rendimiento y, por lo tanto, mejorar como deportista.
Una de las variables que debes tomar en cuenta a la hora de planificar tus entrenamientos es saber cuáles son tus objetivos y, también, debes saber cuáles son tus límites a la hora de entrenar.
Esto quiere decir que te puede ser condicionado por razones económicas, sociales o simplemente falta de tiempo. Por lo que, es muy importante que sepas cómo crear cierta estabilidad para llegar a todo lo que quieres llegar.
Un buen plan de entrenamiento te permite tener objetivos alcanzables y cierta flexibilidad. De esta manera, no te verás presionado por tu propia motivación, sino que crearás un proceso un mecanismo que te permitirá equilibrar tu vida para alcanzar tus objetivos.
No existe un plan de entrenamiento perfecto, tampoco existen días de entrenamientos perfectos, ni atletas perfectos. Lo que sí existe son deportistas queriendo mejorar diariamente para así lograr llegar a su mejor versión.
Lo más importante tener en cuenta a la hora de planificar tus entrenamientos y su periodicidad, es saber que cada día de entrenamiento, sin importar que tan desastroso sea, te va a llevar a la meta. Lo que quiere decir que podrás ver la diferencia entre tu rendimiento en el primer día y en el último.
Sin embargo, no sólo se trata de planificar, sino también de crear un entrenamiento con una nutrición ideal. La mezcla de estas dos cosas nos permitirán alcanzar nuestro máximo potencial. Además de ayudarnos a disminuir los riesgos de sufrir alguna lesión.
Recuerda, se trata de entrenar con calidad y no por cantidad. Debemos aprender a distribuir las cargas y esfuerzos en diferentes días para así adaptar a nuestro cuerpo al trabajo en el entrenamiento y que así nuestra condición física vaya mejorando a medida que vayamos ejercitandonos.
No sólo mejorar nuestra condición física, sino también superar obstáculos que teníamos dentro de nuestro deporte. En este caso, en la escalada, es importante que exista una afinidad entre nuestra planificación de entrenamientos y como vamos desarrollando nuestro cuerpo en el punto. Sólo de esta manera podremos mejorar en el tiempo.
Sí, ¿por qué es tan importante la periodicidad? La respuesta es muy sencilla: nuestro cuerpo necesita de unas sesiones de entrenamiento equilibradas con descansos para que nuestro cuerpo trabaje y se adapte a ellos. Si no llevamos el mismo ritmo de trabajo, entonces nuestro cuerpo va a ser el efecto contrario y en vez de mejorar nuestro rendimiento simplemente nos cansaremos sin llegar a un objetivo.


