Cuando hablamos de la variación de nuestro peso en la escalada, nos referimos a cómo libramos el peso de nuestro cuerpo en nuestros movimientos para favorecer nuestra escalada. Te invitamos a seguir leyendo para aprender sobre la colocación del cuerpo.
Primero que todo debemos conocer nuestro centro de gravedad. Si lo conocemos, ayudará a saber conducir nuestro cuerpo de manera automática para mejorar nuestra escalada. Esto ocurre porque sabremos qué ángulos, qué movimiento o qué colocación nos ayudará a mejorar nuestra escalada de manera efectiva.
Nuestro peso nos ayudará a encontrar esa posición perfecta para poder mantenernos desplomados sin sufrir o hacer otros movimientos que, generalmente nos ayudan a parar el equilibrio, nos permitan mantenernos donde debemos estar.
Nuestras piernas suelen ser mucho más fuertes que nuestros brazos y esto es totalmente normal. Por lo que, a veces, cuando empezamos a escalar tendemos a hacer dos cosas: no usar para nada nuestros brazos o usar nuestros brazos demás. Sobrecargar nuestro tren superior o sobrecarga inferior no es bueno. Por lo que debemos encontrar nuestro centro de gravedad y trabajar con nuestro peso para encontrar el apoyo perfecto entre presa y presa.
Dos de las cosas a la cual le debe prestar mucha atención cuando empieza escalar es la colocación de tus pies y, por otro lado, la colocación de tus brazos. De esta manera evitaremos fatigarnos más rápido de lo normal. Y, así, aplicar una fuerza menor desperdiciando menos energía para realizar movimientos o mantenernos en ciertas posturas incómodas mientras pasamos a la siguiente.
La clave de no desgastar nuestros brazos mientras progresamos es entender que debemos encontrar el equilibrio entre nuestros pies y brazos para saber cuándo debemos apoyar más peso en el tren superior o en el tren inferior. De esta manera seremos más eficientes a la hora de entrar en contacto con la roca.
Cuando hablamos de entrar en equilibrio con nuestro cuerpo hablamos de generar una estabilidad equitativa que nos permita dominar nuestro peso. Si empezamos a entrenar pensando en mejorar nuestra libertad de movimiento, encontraremos movimientos equilibrados que nos permitan pasar de una presa a otra sin el miedo a caernos. Es decir, de manera fluida y anticipada.
Una técnica eficiente nos ayudará a trabajar tanto nuestra resistencia como nuestra fuerza y esto nos permitirá adaptarnos de manera controlada a cualquier situación, siendo capaces de lograr hacer vidas que veíamos muy complicadas, gracias a nuestro esfuerzo.
El objetivo es encontrar ese equilibrio de fluidez junto con la velocidad. De esta manera también habrá menos desgaste tanto de músculo como esfuerzo, habiendo un ahorro de energía importante que nos permitirá descansar cuando necesitamos sin sentir que empezamos a perder el control. No se trata de hacer vías rápidas y descuidadas, si no de encontrar el balance para mejorar nuestro rendimiento.
Conclusión
Conocer y trabajar con tu centro de gravedad es clave para optimizar tu técnica en la escalada, logrando un equilibrio entre el uso de tus brazos y piernas. Esto no solo te permitirá realizar movimientos más fluidos y eficientes, sino también ahorrar energía y evitar la fatiga muscular innecesaria.
Al desarrollar una técnica equilibrada y controlada, podrás afrontar vías desafiantes con mayor confianza, mejorando tu rendimiento y disfrutando más de cada escalada. Recuerda, el verdadero progreso radica en encontrar el balance entre fuerza, resistencia y fluidez.


