Los movimientos dinámicos en escalada se refieren obviamente cuando no estamos estáticos en una presa. Es decir, se trata de los cambios de peso, de los movimientos más difíciles que hacemos y que requieren de mucha práctica para poder ejecutarlos. No se trata de hacer movimientos descontrolados, sino de ejecutar movimientos coordinados y pensados para lograr hacer nuestras vías únicamente perfectas y sin necesidad de lesionarnos.
Los puntos claves para poder lograr un buen movimiento dinámico son:
- Trabajar bien nuestros brazos. Estirarlos lo más posible para poder tener libertad de movimiento que nos permitan separarnos y acercarnos a la pared en diferentes rangos de movimiento sin sentirnos limitados. De esta manera podemos impulsarnos hacia presas que están más lejanas o son más difíciles de llegar. Además de trabajar nuestro centro de gravedad y aprender a cómo equilibrar nuestro peso.
- Adaptar bien nuestros pies a las presas. Se trata de ser conscientes que nuestros pies son parte imprescindible de la escalada y que no podemos perder contacto entre ellos y las presas. Si trabajamos juntos brazos y piernas lograremos los impulsos ideales para un movimiento dinámico espectacular y fluido.
Es decir, se trata de compenetrar muy bien nuestro cuerpo para lograr el impulso ideal y así crear el efecto para trabajar mejor nuestro equilibrio y balanceo en el aire. Con la práctica lograremos que estos movimientos ensayados se vuelvan naturales y un reflejo. Así, lograremos afinar nuestros movimientos dinámicos.
Un consejo: No te sueltes hasta el momento preciso. Este es uno de los errores más comunes que cometemos al empezar a trabajar estos movimientos. Es decir, soltarnos en el momento equivocado, lo que hace que perdamos impulso. Concéntrate en balancearte y no soltarte hasta estar completamente estirado, utilizando todo tu cuerpo para alcanzar la siguiente presa. Este movimiento coordinado te permitirá que alcanzar la siguiente presa de manera más fácil y sólo tendrás que trabajar tu aterrizaje.
Una de las cosas que debes trabajar al momento de concentrarte en los movimientos dinámicos es la potencia. Esta es la capacidad que te permitirá aplicar tu fuerza de una manera diferente, que junto a la velocidad será la manera perfecta de no caerte y pasar de una presa difícil a otra.
Para ello debes trabajar muy bien tu rendimiento y encontrar el equilibrio perfecto entre esa fuerza que debes utilizar y la velocidad para poder alcanzar la presa. De esta manera podrás escalar con mayor eficacia y mejorarán tu coordinación muscular, tu respiración, tu flexibilidad, entre otras cosas.
Conclusión
En conclusión, los movimientos dinámicos en escalada son esenciales para ejecutar trayectos complejos y alcanzar presas difíciles sin comprometer la seguridad. Estos movimientos requieren una combinación de fuerza, coordinación y práctica constante para ser realizados con precisión y sin riesgos de lesión.
Trabajar adecuadamente los brazos para obtener libertad de movimiento, y adaptar los pies a las presas, permite un equilibrio y un impulso efectivos. La sincronización del cuerpo es crucial para ejecutar estos movimientos de manera fluida y natural, convirtiéndolos en reflejos con el tiempo.
Es fundamental no soltarse antes del momento adecuado para mantener el impulso y asegurar el éxito del movimiento. Además, desarrollar la potencia y la velocidad adecuadas es vital para mejorar la eficacia en la escalada y la coordinación muscular. Con un enfoque en estos aspectos, los escaladores pueden optimizar su rendimiento y disfrutar del deporte con mayor seguridad y éxito.


