La fuerza en los dedos es uno de los factores que debemos tomar en cuenta al momento de escalar. Esto es porque es imprescindible para poder realizar movimientos fluidos y mantenernos en las presas, es decir, en los agarres de las paredes o vías de escalada.
Los dedos están formados por huesos, nervios, músculos y ligamentos. Esta mezcla permite que las personas podamos coger cosas con las manos, gracias a la fuerza, y también sentirlas, gracias a las terminaciones nerviosas. Fortalecer nuestros dedos para escalar mejor podemos evitar lesionarnos, pero no sólo nuestros dedos o manos, sino también nuestros antebrazos y hombros.
Una de las lesiones más comunes es la tendinitis. Esta se puede desarrollar en caso de sobrecargar nuestro cuerpo con peso o entrenamiento de más. También puede desarrollarse si hacemos ejercicios con una mala técnica o por no acondicionar bien nuestro cuerpo para empezar a entrenar. Es decir, que necesitamos preparar nuestro cuerpo antes de hacer ejercicio e intentar guiarnos con un técnico hasta que podamos entrenar en solitario sin hacernos daño.
Uno de los ejercicios que se recomiendan hacer en escalada es la suspensión, que consiste en agarrarse a una presa o regleta de escalada (agarre en las paredes) y dejar el peso de nuestro cuerpo colgando durante un tiempo determinado. Este tipo de ejercicios son de muy fácil ejecución y, lo mejor de todo, es que nosotros mismos podemos cambiar la intensidad de la suspensión dependiendo de nuestro nivel.
Lo que debemos tomar en cuenta para progresar es trabajar nuestras suspensiones según un tiempo. Lo ideal es trabajar al menos con un 80% de intensidad. Por lo que, debes empezar con un tiempo de suspensión que puedas mantener, pero que no te sea muy sencillo. Lo importante es que tu cuerpo tenga un reto y puedas lograrlo.
Esto quiere decir que, si eres principiante, es bueno que trabajes tus suspensiones durante al menos 10 segundos con descansos de 3 minutos entre una repetición u otra. Las suspensiones las debes hacer en agarres en los que puedas aguantar al menos el doble de tiempo. De esta manera creas ese reto alcanzable. Y así sucesivamente hasta alcanzar el nivel que deseas.
Recuerda que un buen entrenamiento te permite progresar gradualmente sin sobrecargar tus músculos y tu cuerpo. Esto es fundamental para evitar cualquier tipo de lesión y poder ver resultados al incrementar nuestra fuerza e intensidad.
Intenta que tus ejercicios puedan ser cuantificables para poder comparar resultados entre las primeras sesiones y las últimas que hagas. Y, si tienes preguntas, no dudes en hablar con uno de nuestros técnicos.
Conclusión
la fuerza en los dedos es esencial para la escalada, ya que permite mantenernos en las presas y realizar movimientos fluidos. Los dedos, compuestos de huesos, nervios, músculos y ligamentos, necesitan ser fortalecidos para prevenir lesiones y mejorar el rendimiento. La tendinitis es una lesión común que puede evitarse con una adecuada preparación y técnica correcta bajo la supervisión de un técnico.
Los ejercicios de suspensión son altamente recomendados para fortalecer los dedos. Estos ejercicios permiten ajustar la intensidad según el nivel de cada persona y progresar gradualmente. Es crucial comenzar con tiempos de suspensión manejables pero desafiantes, y descansar adecuadamente entre repeticiones para evitar sobrecargar los músculos.
Un entrenamiento bien estructurado, que permite cuantificar los resultados y observar el progreso, es fundamental para incrementar la fuerza sin riesgo de lesiones. La clave es mantener un equilibrio entre el reto y la capacidad, asegurando un progreso constante y seguro. Para cualquier duda, siempre es útil consultar con un técnico de escalada, quien puede ofrecer orientación y ajustes personalizados a los entrenamientos.


