De alguna manera u otra, todas las personas hemos sufrido alguna vez de ansiedad. Esta se puede manifestar de diferentes maneras y muchas veces se necesita de un profesional para mitigarla. Sin embargo, meditar también te puede ayudar a mejorarla.
Empecemos por el principio: ¿qué es la ansiedad?
La ansiedad es un sistema que tiene nuestro cuerpo para alertarnos de una amenaza. Por lo que, esto quiere decir que no necesariamente es mala porque quiere protegernos de algún peligro.
Entre los síntomas más comunes que existen para los niños y adultos están los siguientes cinco:
- El aumento del ritmo cardíaco: desmayos, pulso acelerado, dolor de pecho, aturdimiento.
- La hiperventilación o temblores: sensación de confusión o debilidad, dolor toráxico, distensión abdominal, sequedad en la boca, espasmos o temblores en diferentes zonas del cuerpo.
- La sensación de cansancio o debilidad: fatiga, problemas de memoria, dolores de cabeza, dolor muscular, sueño no reparador.
- El insomnio: dificultad para conciliar el sueño, despertarse repetidas veces en la noche, irritabilidad, depresión, ansiedad, somnolencia.
- La sensación de tensión o agitación: hiperactividad motora, euforia, pánico, náuseas, confusión.
La ansiedad es una condición que no tiene una única causa. De hecho, puede estar relacionada con otros trastornos mentales como la depresión. También puede ser heredado o generada por un evento traumático, del cual uno generalmente no se recuerda. Además, de estrés.
Mientras que meditar es un ejercicio que consiste en llevar tu mente y ser a un estado de calma. Existen muchos tipos y esta se ha practicado durante años para aportar diferentes beneficios a nuestras vidas.
Para poder practicar una buena meditación, es necesario que busques un lugar en el que te sientas seguro y sepas que durante unos minutos nadie te interrumpirá. Así puedes concentrarte lo más que puedas sin estar pendiente del mundo exterior. En este momento, solo importas tú.
Las meditaciones pueden durar lo que tú quieras, sobre todo, al inicio. Puedes empezar meditando por 2 minutos e ir incrementando poco a poco cada vez. De hecho, hoy en día puedes encontrar cualquier tipo de meditación guiada en apps o YouTube. Van muy bien para aprender a concentrarse.
Incorporar la meditación en tu día a día puede ayudarte a incrementar las endorfinas: las sustancias que actúan como analgésicos y alivian el dolor o malestar. Así que puede ayudarte a reducir los síntomas de la ansiedad, como: la tensión, el aumento del ritmo cardíaco, el cansancio, la agitación o los temblores.
La respiración que se emplea en las meditaciones son suaves y profundas. Lo cual es bueno para aprender a controlarla en los casos en los que ataque la ansiedad porque permite que el cerebro, y todo tu cuerpo, se oxigenen mejor y se relaje el sistema nervioso. Esto provoca que baje el ritmo cardiaco y disminuya la segregación de cortisol: la hormona del estrés.
No te preocupes si al inicio te cuesta mucho concentrarte en la meditación, es totalmente normal. Nuestro cerebro piensa en muchas cosas a la vez cuando intentamos no pensar. Lo importante es no darte por vencido/a. Poco a poco tu cuerpo y mente aprenderán a relajarse.
Este tipo de respiración consciente ayuda además a trabajar la caja torácica y mejorar el rendimiento de los pulmones y la zona abdominal al 80%. En nuestro día a día respiramos de manera automática al 30%, por lo que, esta técnica nos ayudará a mejorar también las funciones vitales de nuestro cuerpo.
Si alguna vez quieres darle una oportunidad a la meditación, en Sharma Climbing ofrecemos clases de yoga para que puedas disfrutar de esta calma y la conexión consciente entre nuestro cuerpo y mente.
Conclusión
La ansiedad es una respuesta natural del cuerpo ante amenazas percibidas, pero cuando se vuelve persistente puede impactar negativamente en nuestra vida diaria. Los síntomas comunes incluyen aumento del ritmo cardíaco, hiperventilación, cansancio, insomnio y tensión, y puede estar vinculada a otros trastornos mentales o eventos traumáticos. La meditación, una práctica milenaria, puede ser una herramienta eficaz para mitigar estos síntomas.
Meditar ayuda a alcanzar un estado de calma, reduciendo la tensión y el ritmo cardíaco, y aumentando la producción de endorfinas. Con la práctica regular de la meditación y técnicas de respiración consciente, se pueden mejorar tanto la salud mental como las funciones vitales del cuerpo. Para aquellos interesados en comenzar esta práctica, Sharma Climbing ofrece clases de yoga que pueden facilitar la integración de la meditación en la vida cotidiana, proporcionando un espacio seguro para conectar mente y cuerpo.


