Qué hacer si notas desgaste en tu equipo durante una sesión

Indoor climbing

El equipo de escalada es nuestra línea de vida. Su estado puede marcar la diferencia entre una sesión segura y una situación peligrosa. Detectar desgaste durante una sesión de escalada indoor puede generar dudas, ansiedad o incluso tentaciones de «aguantar un poco más». Pero actuar de forma adecuada y con criterio es esencial para tu seguridad y la de quienes te rodean.

Este artículo te guiará paso a paso en lo que debes observar, cómo actuar si detectas algún tipo de deterioro, y qué decisiones tomar para continuar (o no) con tu sesión.

Por qué importa tanto detectar el desgaste a tiempo

El desgaste en el equipo puede aparecer de forma progresiva, pero en entornos como rocódromos con alta rotación de usuarios, también puede acelerarse. Ignorar una señal de desgaste puede derivar en accidentes evitables. Estar atento es parte de la responsabilidad de todo escalador.

Tipos de desgaste común en el equipo personal

Cuerdas

  • Deshilachado o funda dañada: Si la funda está visiblemente erosionada, cortada o hay zonas con bultos, es un signo de desgaste interno.
  • Rigidez anormal: Una cuerda que ha perdido flexibilidad puede tener daños por calor, caídas o envejecimiento.

Arnés

  • Costuras sueltas: Especial atención a las costuras de los puntos de encordamiento y la cintura.
  • Desgaste por fricción: Si notas zonas más finas o rugosas, especialmente cerca de las perneras o el anillo ventral, puede ser hora de revisar más a fondo.

Mosquetones

  • Surcos o filos en la zona de roce: Especialmente en los mosquetones del grigri o de las cintas express.
  • Cierre defectuoso: Un gatillo que no se cierra completamente o se atasca es un riesgo.

Casco

  • Grietas visibles o abolladuras: Aunque sean pequeñas, cualquier alteración estructural compromete la seguridad.
  • Cintas interiores deterioradas: Las correas que ya no ajustan bien o están resecas pueden fallar en caso de impacto.

Pies de gato

  • Suela desgastada: Afecta directamente al rendimiento, pero también puede causar resbalones inesperados.
  • Separación entre goma y cuerpo del zapato: Riesgo de desprendimiento.

Cómo inspeccionar tu equipo durante la sesión

Aprovecha los momentos de descanso

Durante los descansos entre vías, es buen momento para revisar rápidamente el estado del material:

  • Examina la cuerda mientras recoges o das cuerda
  • Toca el arnés, especialmente el anillo ventral
  • Mira con atención los cierres de los mosquetones

Confía en tus sentidos

  • Vista: Busca cambios de color, pelusas, cortes o deformaciones
  • Tacto: Pasa los dedos por la cuerda o cintas buscando zonas blandas o bultos
  • Oído: Cierres que no hacen «clic» al cerrarse pueden estar defectuosos

Qué hacer si encuentras una señal de desgaste

Evalúa la gravedad

  • Desgaste superficial: Goma de pies de gato lisa o cinta con un poco de pelusa. En general, puedes seguir, pero anótalo para revisarlo en casa.
  • Desgaste estructural: Funda de cuerda cortada, mosquetón con filo, casco con grieta. Detén tu sesión.

No ignores los «pequeños» daños

Muchos accidentes han ocurrido porque alguien pensó que «aguantaba una vía más». Si algo te genera duda, es mejor detenerte y consultar.

Informa al personal del rocódromo

Si el equipo es del centro (cuerdas, cintas, mosquetones fijos):

  • Avísales de inmediato
  • Describe con claridad el problema
  • Evita que otros lo usen hasta que se revise

Usa tu equipo de repuesto

Si llevas material extra (otra cuerda, pies de gato de repuesto, mosquetones):

  • Cambia el equipo sin perder tiempo
  • Asegúrate de que el nuevo esté en buen estado

Cuándo debes detener tu sesión por completo

Si no tienes equipo de repuesto

Por ejemplo:

  • Tu cuerda tiene un daño importante
  • El arnés muestra desgaste en el punto de encordamiento

En esos casos, seguir escalando es una negligencia.

Si no puedes estar seguro del daño

A veces el desgaste no es evidente, pero algo no te da buena espina. Esa intuición muchas veces está bien fundada. No la ignores.

Consejos para prevenir este tipo de situaciones

Revisa tu equipo antes de cada sesión

Haz una inspección rápida en casa o en el vestuario:

  • Pasa la cuerda entre tus manos
  • Verifica que los mosquetones cierren bien
  • Asegura que el arnés no tiene costuras sueltas

Lleva un kit de repuesto básico

  • Mosquetones extra
  • Cinta express
  • Cordino
  • Pies de gato antiguos (para calentamiento o emergencias)

Haz mantenimiento regular

  • Lava tu cuerda si está sucia con polvo del rocódromo
  • Guarda el equipo seco y ventilado
  • Anota la fecha de compra y reemplaza tras los años recomendados por el fabricante

Cuida tu seguridad y la de los demás

Lo que haces con tu equipo no solo te afecta a ti. Si una cuerda rota o un mosquetón falla, puede involucrar a tu asegurador, a otros escaladores o al personal del centro. Ser responsable es una muestra de respeto por la comunidad.

Conclusión

Detectar desgaste en medio de una sesión no es raro, y lo importante es saber actuar con criterio. La decisión más segura siempre es la correcta, aunque implique dejar una vía para otro día. Escalar con equipo en buen estado no es negociable.

Cuanto más presente esté este mensaje en los rocódromos y entre los escaladores, más segura y disfrutable será nuestra práctica.

También te puede interesar