Antes de explicar los beneficios de recibir el consumo de azúcares añadidos en nuestra alimentación diaria, es importante entender qué son y por qué son importantes.
Cuando hablamos de los azúcares añadidos, se trata de aquellos azúcares que se agregan durante el procesamiento de los alimentos. Decir, podemos hablar de el azúcar blanca, la sacarosa, jarabes dulces o zumos de frutas concentrados. Es decir, no estamos hablando de la azúcar natural de los alimentos.
Hoy en día podemos ver esta información en la etiqueta de valor nutricional detrás de todos nuestros alimentos y siempre van separadas dentro de los azúcares totales. Esto es porque el azúcar puede estar de manera natural en el alimento, pero luego se le añaden otros.
En el 2022, ya ni siquiera nos damos cuenta de la etiqueta de valor nutricional. Además, que damos por hecho que no todos los alimentos tienen azúcares añadidos. Sin embargo, la realidad es otra y si revisas los alimentos que tienes en casa, te darás cuenta que hay muchos alimentos que innecesariamente tienen azúcares añadidos que puedes tranquilamente eliminar de tu alimentación diaria y mantenerlo como alimento ocasional.
Reducir el consumo de azúcares añadidos, no solamente nos ayudará a perder peso automáticamente porque estamos comiendo azúcares naturales y no de más. Sino que también ayuda a disminuir el riesgo de sufrir diabetes y evitar los atracones.
En este primer caso es porque se evita la resistencia a la insulina y, en el segundo, porque si comemos alimentos completos que nos sacien, no necesitaremos alimentos con azúcares que simplemente nos pide ingerir otro más y otro más y luego hacernos sentir mal. Por otro lado, el colágeno de nuestra piel no se verá deteriorado por culpa del acné porque el nivel de azúcares no es elevado, sino que es el correcto.
De hecho, la Organización Mundial de la Salud recomienda reducir al menos el 5% de los azúcares añadidos porque así empezaremos a ver otros beneficios como: reduce el nivel de presión arterial, reduce los niveles de colesterol en la sangre, reduce los niveles de triglicéridos en la sangre, se aumenta el consumo de vitaminas y minerales.
Entonces, cómo puedes reducir la ingesta: bebiendo agua o zumo 100% naturales, eligiendo cereales menos azucarados para el desayuno, eligiendo mermeladas o jarabes naturales en vez de industriales, cambiando la bollería por fruta y añadiendo más verduras a tu alimentación habitual. Para que así, de vez en cuando, si te apetece comer alimentos altos en azúcares añadidos podrás hacerlo porque tu alimentación ya está balanceada.
Conclusión
En resumen, reducir el consumo de azúcares añadidos no solo beneficia nuestra salud en términos de peso, riesgo de enfermedades como la diabetes y mejora de la piel, sino que también nos ayuda a adoptar una alimentación más equilibrada y nutritiva. Al prestar atención a las etiquetas nutricionales, optar por alimentos naturales y hacer pequeños cambios en nuestra dieta, podemos disfrutar de una vida más saludable y mantenernos en control de nuestra ingesta de azúcares. Recuerda que no se trata de eliminar por completo, sino de encontrar un balance que favorezca tu bienestar a largo plazo.


