Cada ser humano es único y particular, es diferente en su composición de fibras musculares las cuales se adaptan a las funciones primordiales. Sin embargo, aunque representan la estructura más moldeable del cuerpo es muy importante saber que la genética también tiene su marca, su sello. Es por esto que la proporción y el tipo de fibra puede ser la gran diferencia.
Los músculos representan la mayor estructura proteica del cuerpo humano, no solo se encargan de la locomoción sino que desempeñan la actividad más imprescindible para la vida como son los latidos del corazón.
El músculo es un órgano que se contrae o contráctil, el cual genera una fuerza al contraerse o extenderse y podemos clasificarlos como músculo esquelético, músculo cardíaco y músculo liso. Está compuesto por fibras musculares, que además son las células más grandes del cuerpo.
Se conocen varios tipos de fibras musculares. Se clasifican de la siguiente manera: las fibras que representan una única isoforma, (que a su vez se clasifican en varios tipos como: Tipo I, Tipo IIA y Tipo IIX) y las fibras musculares híbridas.
Se ha estudiado el impacto que puede tener el ejercicio en la composición muscular, esto indica la efectividad del ejercicio, para volver las fibras musculares más lentas, es decir, el tipo de fibra muscular que posee una persona adulta dependerá de la actividad deportiva que realice durante el transcurso de su vida, por lo tanto no es solo la genética la que determina la cantidad y el tipo de fibra muscular que desarrollamos si no la Epigenética, porque la fibras responden de una manera u otra dependiendo del estímulo al que han sido sometidas.
Los factores ambientales, el estilo de vida y la actividad deportiva que realizas o has realizado, te permite modificar el perfil muscular. El perfil genético puede determinar el resultado al entrenamiento de un escalador, puesto que la composición y distribución de las fibras musculares representa una de las cualidades más importantes en el desempeño deportivo.
La escalada es una actividad física compleja y multi articular, la coordinación sucede de forma intermuscular e intramuscular, es decir, es un deporte completamente full body. Así la genética determinará una parte del potencial pero la epigenética te brindará la oportunidad de mejorarla, en otras palabras la genética predispone pero no determina.
Recuerda, los músculos son las partes más moldeables del cuerpo. Así, el entrenamiento y la práctica serán los mejores aliados para lograr tus objetivos, la escalada te ayudará en el proceso
Conclusión
Aunque la genética juega un papel importante en la composición y distribución de las fibras musculares, y por ende en el perfil muscular que influye en el rendimiento de un escalador, no es el único factor determinante.
La epigenética, es decir, la influencia de los factores ambientales, el estilo de vida y la actividad física, también tiene un impacto significativo en cómo se desarrollan y adaptan los músculos. La escalada, al ser un deporte que requiere coordinación y fuerza en todo el cuerpo, permite que el entrenamiento adecuado pueda mejorar considerablemente las capacidades físicas más allá de las limitaciones genéticas.
En resumen, mientras la genética puede predisponer ciertas características musculares, el entrenamiento y la práctica son fundamentales para alcanzar y superar el potencial en la escalada.


