La escalada deportiva se puede practicar indoors (interior) o outdoors (exterior). Entre ellas se encuentran la escalada clásica, la escalada en rocódromo, la escalada en bloque, la escalada libre y la escalada en roca. Te invitamos a leer este artículo, si quieres aprender sobre sus tipos.
La escalada clásica es el tipo de escalada más practicada, en el cual se utilizan seguros y anclajes. Mientras que el rocódromo es un recinto cerrado con instalaciones seguras y amortiguación para reducir el riesgo de sufrir una lesión. La escalada en bloque o ‘boulder’ es una modalidad de escalada natural en rocas a pocos metros del suelo, en la cual se incluye una colchoneta para amortiguar las caídas. La escalada libre se hace sin ningún tipo de material excepto por los pies de gato y magnesio y se hace en roca, que es una modalidad que exige mucho más a nivel mental y físico que un rocódromo, por ejemplo.
Ahora que sabes sus tipos, nos centraremos en la escalada de roca porque no todas son iguales. Esto quiere decir que dependiendo de la roca sabremos cosas como: qué ropa ponernos, qué material llevar y/o qué esperar una vez que estemos en medio de la naturaleza.
Por un lado, tenemos la piedra arenisca. Este es un tipo de roca muy adherente, con muchos ángulos y agujeros. En el cual se pueden encontrar vías de todos los grados de dificultad. Entre ellas está Albarracín, en Teruel. Si vas a escalar en una roca como esta, es muy importante que no olvides tu casco.
También tenemos el granito, que es una roca proveniente del magma. Es decir, al igual que la piedra arenisca es muy adherente y también es muy dura. Suele tener fisuras y bloques. Una de las más famosas es El Capitán, en California, Estados Unidos. Llevar dos más de materiales de seguridad es imprescindible.
Luego tenemos el conglomerado, que suele ser una roca menos adherente que las anteriores, con una dureza que puede variar y en la cual pueden haber desprendimientos. Por lo cual es necesario usar un casco. Como, por ejemplo: La roca de Montserrat, en Catalunya.
Después tenemos rocas sedimentarias como la caliza. Esta tiene una gran porosidad y entra en la categoría de roca blanda. Por lo que, es muy importante utilizar materiales como el cepillo para limpiar muy bien por donde pasaremos y así evitar resbalarse. Encontradas, por ejemplo, en Morata de Jalón, Zaragoza.
Por otro lado, también podemos encontrar las margocalizas. Se trata de un tipo de caliza que es menos porosa y tiene formaciones llamadas “caliche”. En estas formaciones es donde generalmente se escala. Como el Tossal de Miravet, Catalunya.
Algunas otras rocas que podemos encontrar son: la dolomía, la cuarcita, el basalto, el esquisto y la riolita.
Conclusión
En conclusión, la escalada de roca es un deporte que puede ser practicado en diferentes tipos de rocas, cada una con sus características únicas y requerimientos específicos. Al entender mejor las propiedades de las rocas, como la arenisca, el granito, el conglomerado, la caliza y las margocalizas, podemos prepararnos mejor para nuestras salidas y asegurar un entrenamiento seguro y efectivo.
Es importante considerar factores como la adherencia, la dureza, la porosidad y la posibilidad de desprendimientos para elegir el equipo adecuado y tomar las medidas necesarias para protegernos.
Al mismo tiempo, es fundamental desarrollar habilidades técnicas y físicas para superar los desafíos que se presentan en cada tipo de roca.
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