¿Qué son las frutas?
Las frutas son los productos comestibles que se obtienen de las plantas, sean silvestres o cultivadas. Generalmente, las frutas tienen un sabor dulce y/o ácido. Además de un intenso y agradable aroma.
Una de sus principales características es que en su mayoría pueden consumirse frescos o como postre y en algunas ocasiones de merienda. En otro tipo de preparaciones, al haber alcanzado su grado de madurez o luego de ser sometidos a cocción.
Así podemos decir que como alimento las frutas aportan un alto porcentaje de agua (entre un 80% y un 95 % de su peso fresco) lo que aporta hidratación a nuestro organismo. Además apoya el buen funcionamiento del aparato digestivo, por su alto contenido de fibra.
Las frutas no aportan grasas saturadas solo con excepción del coco y el aceite de palma. Algunas de las frutas son fuentes de ácidos grasos esenciales para nuestro organismo, como: los frutos secos, los aguacates o las paltas.
Las frutas además son una fuente importante de energía por su alto contenido de hidratos de carbono solubles y de rápida disponibilidad. En general son ricas en vitaminas, sales minerales y antioxidantes.
Si queremos llevar una alimentación equilibrada debemos considerar la ingesta de frutas como indispensable, de manera que solo debemos observar cuándo o cuál sería el mejor momento para hacerlo.
Las frutas además de ser una gran fuente de fructosa también son un potente antioxidante y por su alto contenido de fibra de efecto saciante. Así que va a depender de cada persona en particular el mejor horario para consumirlas. Sin embargo, generalmente la mejor hora para ingerir frutas es en la hora del desayuno por su aporte de energía.
Ahora bien, al comer frutas, siempre consumir la fruta completa, nunca zumo, para así poder aprovechar los beneficios de la fibra y no aumentar los niveles de azúcar.
Por lo que, a media mañana o a media tarde el consumo de una pieza entera de fruta nos aportará muchos beneficios como vitaminas, minerales, fibra y sensación de saciedad.
Podemos decir entonces que consumir fruta a diario tiene como beneficios:
- El aporte de vitaminas y minerales: como el potasio, el fósforo, el hierro, el magnesio, la vitamina A, la vitamina B, la vitamina C, la vitamina D, la vitamina K, el zinc y el ácido fólico.
- Son una gran fuente de antioxidantes: como el limón, el mango y la naranja.
- Son una fuente de fibra: como la manzana, la guayaba, la fresa, la naranja, la pera, el higo y las moras. Ayudando así a evitar el estreñimiento y la salida de hemorroides y mantener los niveles de colesterol.
- Contribuyen a evitar la retención de líquidos: gracias a que las frutas son diuréticos y laxantes.
- Favorecen la salud cardiovascular: reducen la presión arterial y ayudan a limpiar nuestra sangre y prevenir enfermedades. Además, ayudan a reducir los triglicéridos. Entre las frutas que aportan salud, están el kiwi, la manzana verde y la pera.
- Refresca e hidrata: como la sandía, el melón, las cerezas, los melocotones y las ciruelas.
- Son ideales para depurar el organismo: al ingerir frutas frescas podemos desintoxicar nuestro organismo y así asegurar el buen funcionamiento de órganos como el hígado. Como las manzanas, el limón, las ciruelas y la naranja.
- Ayudan a prevenir enfermedades al apoyar al sistema inmunológico: frutas ricas en vitamina C como las naranjas, la mandarina y el limón aceleran la recuperación de los resfriados y reduce también sus síntomas.
Si las merendamos a media tarde, su aporte de fibra y agua nos ayudará a llegar a la cena con menos hambre e incluso con bajos niveles de ansiedad por comer.
Conclusión
En conclusión, las frutas son alimentos indispensables para llevar una alimentación saludable y equilibrada. Además de su delicioso sabor y aroma, las frutas aportan una gran cantidad de beneficios para nuestra salud:
- Son una excelente fuente de vitaminas, minerales, fibra y antioxidantes, esenciales para el buen funcionamiento de nuestro organismo.
- Contribuyen a mantener una buena salud cardiovascular, al reducir la presión arterial y los niveles de colesterol y triglicéridos.
- Ayudan a regular el tránsito intestinal y prevenir problemas digestivos como el estreñimiento.
- Tienen un efecto diurético y laxante, favoreciendo la eliminación de toxinas y líquidos en exceso.
- Refrescan y rehidratan el cuerpo, gracias a su alto contenido de agua.
- Fortalecen el sistema inmunológico, ayudando a prevenir enfermedades y acelerar la recuperación de resfriados.
- Su aporte de fibra y agua las convierte en un snack ideal para merendar, ya que ayudan a llegar a la siguiente comida con menos hambre y ansiedad.
Por todo ello, es recomendable consumir frutas a diario, en el desayuno o como merienda, siempre en su forma natural y entera, para aprovechar al máximo sus beneficios. Incorporar una variedad de frutas de temporada en nuestra dieta es clave para mantener una alimentación saludable y equilibrada.


