Si nunca has practicado yoga, este es el artículo perfecto para ti. Se trata de una práctica adaptada para principiantes y te explicamos cinco posturas con las que puedes empezar a adentrarte en este mundo para obtener todos los beneficios de esta increíble práctica.
El yoga es una práctica que nos ayuda a conectar la mente, el cuerpo y la respiración. Lo que, su práctica ayuda a mejorar la salud general de una persona. Entre sus tipos están: Ashtanga o yoga de poder, Bikram o yoga caliente, Hatha yoga, Yoga Integral, Kundalini Yoga o Viniyoga. Y entre sus beneficios generales, se encuentran:
- La mejora de la postura corporal.
- La mejora de la flexibilidad.
- La mejora de la propia coordinación.
- La mejora de la concentración.
- El alivio del dolor de espalda.
- El ayudar a descansar mejor.
- El ayudar a una mejor digestión.
- La reducción del estrés.
- La reducción de la inseguridad.
- La reducción de la ansiedad.
- La reducción de la depresión.
Para realizar cualquiera de las siguientes posturas es muy importante utilizar un Mat de yoga para así poder tener amortiguación y comodidad y practicar estas posturas entre unos 30 y 60 segundos cada una.
La primera postura se llama postura de la montaña. Esta se hace de pie y con los pies ligeramente separados hasta la altura de las caderas, con los brazos relajados de cada lado las palmas hacia delante. Los pies serán nuestra base consciente del movimiento y a través de esta postura con el pecho arriba intentaremos buscar la alineación perfecta de nuestro cuerpo.
La segunda postura se llama gato vaca. Esta se hace en cuatro patas, es decir, cuadrúpedo. Debes apoyar muy bien tus manos en el suelo y tus rodillas siguiendo la línea de tus hombros y a tus caderas para evitar cualquier tipo de lesión.
Esta postura servirá para calentar la columna vertebral y trabajar la movilidad. Para ello debes inhalar lentamente mientras que la respiración guía tu movimiento elevando y arqueando la espalda mientras que agachar la cabeza y el abdomen hacia dentro (gato) y luego haces el movimiento contrario hacia fuera para la vaca, complementándose.
La tercera postura se llama perro hacia abajo con esto se puede tonificar las piernas y los brazos. Para ello debe realizar una V invertida apoyando las manos y rodillas en el suelo para luego levantar la cadera presionando pies y manos contra el suelo.
La cuarta postura se llama árbol. Es una postura que se hace de pie mientras se le va un pie y se apoya en el muslo de la pierna contraria para mantener el equilibrio, intentando trabajar la concentración mientras se mira aún único punto.
Y la quinta opción es la postura del perro con una pierna. Se trata de una variante de la postura del perro hacia abajo y la diferencia es que una pierna se eleva buscando tocar el techo con el pie.
Para evitar sufrir alguna lesión debido a posturas incorrectas o demasiada exigencia propia, es muy importante que tengas en cuenta las siguientes precauciones:
- Comienza desde tu nivel.
- Si encuentras demasiado difícil hacer alguna postura, modifícala.
- Utiliza una ropa que te permita tener libertad de movimiento.
- Escucha tu cuerpo y detente cuando sientas que has llegado a tu límite.
Desde Sharma Climbing te invitamos a darle una oportunidad a esta maravillosa práctica para conocer más tu cuerpo y tu mente y para que aprendas a equilibrar ambos desde diferentes ejercicios. No dudes en ponerte en contacto con nosotros para probar una de nuestras clases en cualquiera de nuestros centros.


